Me encuentro aquí sentada, paralizada por el miedo a fracasar. Sin capacidad para escribir una frase bien articulada o conectada con la anterior. Mi cabeza está completamente arrasada, ya no le quedan ideas que expresar. El miedo se lo ha llevado todo. Pero aún así intento escribir un artículo, acordarme del mundo que me rodea. Pienso: ¿Es imposible que no haya 700 palabras en mi mundo?... Las hay pero ¿dónde están? Las busco a mí alrededor, en mis recuerdos, en mis libros, pero se han escondido ante la presencia de ese monstruo llamado miedo.
Este un pequeño recuerdo de un día de sequía mental.En el que los teclas de mi ordenador me producían pavor. Aunque no siempre,esta sensación me acecha a veces cuando encuentro que es muy distinto pensar y decir. Cuando uno se encuentra con la díficultad de atravesar la barrera del yo para llegar a los demás.

Beatriz Martínez