
Deleuze basó su estudio en la filosofía de Spinoza, Kant, Nietszche…El pensamiento que más huella dejó en él fue la voluntad de poder (Nietszche) vista como la primera filosofía verdaderamente crítica.

Guattari, se interesó por el psicoanálisis. Aunque muchos lo incluyen en la corriente postmodernista, él lo ve similar a una moda reaccionaria y no comprometida con nada. A diferencia de Guattari, Deleuze escribió ensayos de micropolítica debido a su afán de activista político.
La modernidad es considerada por ellos como un conjunto de prácticas discursivas y de instituciones a las que sin querer estamos sometidos, privándonos del libre fluir del deseo. Para Foucault, lo más relevante era la idea de poder/saber y esto con Deleuze y Guattari se tornará en la primacía que le conceden al deseo.
Juntos crearán una obra en la que sintetizan su pensamiento: Anti-Edipo. Capitalismo y esquizofrenia (1972).Se trata de una obra en la que se compenetran el análisis social y el psicológico; ambos como instrumentos críticos y liberadores. El núcleo es el deseo y a partir de él, analizan cómo los diferentes regimenes lo encauzan y lo controlan. De la misma forma que Foucault, rechazan el sujeto humanista burgués que está coartado y no puede desinhibirse. La solución que ambos proponen al problema es la configuración de un nuevo sujeto con un inconsciente dinámico. Para conseguir este fin introducen un nuevo concepto: el esquizoanálisis. Lo que proponen no deja de ser nuevo e intenta evadir a la sociedad de las prácticas totalizadoras de la modernidad para dejar sitio a un nuevo pensamiento (herramienta de lucha social) en el que lo que prime sea la diversidad y multiplicidad. Crean así el esquizo-sujeto. La tarea que es necesaria llevar a cabo incide en codificar el deseo. Lo que lo caracteriza es dinamismo, fragmentación y descentración. En palabras de Deleuze “el sitema de signos asignificantes con los que se producen flujos del inconsciente en un campo social”. Es una máquina productiva y positiva.
La crítica al capitalismo en este libro es esencial; lo semejante a un impulso anulador de códigos, desde la religión hasta la moral. La máquina capitalista se encuentra insertada en la sociedad creando los sujetos burgueses e impidiendo la libre circulación del deseo. Paranoia y esquizofrenia se constituyen como polos opuestos de la máquina social. El paranoico tiende a Edipo, a la ley, al orden, al código , al significante y el esquizo es aquel que intenta salir de la máquina social para convertirse en máquina desiderante. El esquizo-sujeto tiene que evitar que el capitalismo le prive de los flujos descodificados; para emprender una fuga de todo territorio codificado, desterritorializando todo. Éste proceso debe ser realizado con precisión para no convertirse en un hombre totalmente esquizofrénico(enfermo).
Emma Badía

No lo he entendido muy bien. "El sistema de signos asignificantes con los que se producen flujos del inconsciente en un campo social" es un buen ejemplo de como escribir ambiguamente,
¿qué es asignificante? ¿No era que los signos tienen significante y significado? ¿cómo es un signo sin significante? ¿un significado?
¿campo social es ámbito social?
¿qué son flujos del inconsciente en un campo social? Sólo se puede interpretar como transformaciones de "cosas" que hay en el inconsciente en "cosas" que hay en el campo social. Pero, ¿qué cosas?
O esta otra: "la configuración de un nuevo sujeto con un inconsciente dinámico"
¿En qué consiste eso de "codificar el deseo"? Se ve que está por detrás de toda la entrada pero no se entiende.
Huy, huy, estás cayendo en la ambigüedad del lenguaje.